A Innocence Madness no le gusta su trabajo. No le gusta tener que drogar a la gente.
No le gusta ver sus caras de desesperación al ver que nadie les cree, al ver que están encerrados por su locura y sus fantasías. Porque son unos perturbados. Unos marginados. Gente que debería ser encerrada por peligrosa. O eso dicen sus superiores.
A Innocence no se lo parecen. Simplemente, son enfermos que no se pueden curar, que enferman por las heridas de la mente.
Desde hace unos días, le gusta aún menos. Desde la muerte de Elise, creía recordar.
El día que Innocence llegó a Nowhere Place, Elise le dirigió una mirada meláncolica y le sonrió, dejando ver que hacía mucho tiempo que no sonreía de verdad.
Innocence suspira. Ella es expresiva, visceral, emotiva, pero ahora mismo, necesita toda su frialdad para acabar su trabajo, leer los escritos de Elise.
"18 de Julio de 1947:
Querido Who:
Jack se ha aparecido en mi mente. Lucho por conservar su memoria viva, por mantener mis recuerdos.
Sé que murió, que mi vida murió en aquel embarcadero cuando él no volvió, cuando el último soldado de mi ciudad regresó, y ni siquiera traían su cuerpo, para poder despedirme de él, poder abrazarle por última vez.
Poderle decir adios.
Me siento muy sola en este frío lugar, nadie, igual que en el exterior, parece saber lo mucho que sufrí todos estos años de guerra, con cada noticia de las batallas y bajas en combate, esperando ver su nombre en la lista de los fallecidos, aunque sólo apareciesen números, hasta que anunciaron el fin de la Guerra, y se supo que jamás volvería, que nunca podría decirle lo mucho que le quise.
Elise".
Innocence deja la carta sobre la mesa y se va corriendo a su coche, mientras una lágrima se desliza por su rostro. Es joven, y aquello le afecta demasiado.
Intenta no hacer caso de sus lágrimas, de sus ojos mojados, de la tristeza al no haber comprendido jamás a Elise, aunque ella fuera inestable psiquicamente.
Cuando llega a su casa, lo primero, y lo único que hace antes de caer dormida es acercarse a su marido y darle un beso, mientras que le susurra al oído:
-Te quiero.



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