Querida Unknown:
Ha llegado mi momento, me marcho de aquí. Mandaré cartas, regularmente, pero no volveré. No quiero, ni debo permanecer por más tiempo aquí.
Debo despedirme, dejaros una breve despedida, un susurro en vuestro oído mientras dormis, para que penseis que ha sido sólo un sueño, que sigo aquí, que no me he ido.
Os debo a todos una despedida, por tantos recuerdos que atesoro como flores únicas en el mundo dentro de mi cabeza, pero debo no cabeis todos en este trozo de papel, que quedará aquí, en este pequeño prado.
A ti, Boddha, por estar siempre cerca, por ser esa parte de mi cabeza que me obliga a pensar las cosas dos veces y no saltar desde el acantilado de Quiet Coast. Gracias por haber existido, aunque hayas sido un cachito minusculo de mi mente.
Juliê, Anne, Abby, Vera, Eirene, Aran... sois muchas. A todas vosotras, gracias por todos esos momentos que hemos pasado juntas, por todas esas tardes que deberían haber existido, pero que sin embargo nunca llegará a marcar el reloj, porque yo ya no estaré aquí para disfrutarlas con vosotras.
Por cada una de vuestras bromas y sonrisas, por todas esas veces que habeis evitado que salte desde el ventanal, ese amplio ventanal de las cortinas blancas, que te envuelven, y hace que parezca un sueño el camino hasta el balcón. En ese balcón donde me asomaría, reiría, como caminando en sueño, y mi cuerpo acabaría en el suelo, con mi vestido gris perla manchado de un líquido que podría ser mi sangre. En mi cara aún estaría esa sonrisa, que es como la que tengo mientras os escribo esto.
No voy a saltar desde un ventanal, sólo quiero alejarme, ordenar mis ideas. Poder decir un "volveré, cuando sea el momento, aunque tal vez no llegue nunca".
A ti, que he sido feliz con cada uno de esos sueños que construí contigo, con todas esas ilusiones que dejo en este papel, y que un día puede que vuelva a buscar. No pienses que no te quise, no llegues ni a imaginarlo.
Todos esos silencios en los que nos quedabamos pensando que decir, todas esas veces que callé, eran sonrisas disimuladas, sonrisas escondidas en cada uno de estas palabras.
De verdad, sólo eso, que os quiero, mucho, mucho.
Os llevo en cada uno de mis recuerdos, recuerdos alegres, algunos un poco negros, algunos teñidos de esperanza por cada una de las promesas que aparecían y desparecían en el aire, en silencio.
En definitiva, poder decir un "volveré, estoy aquí, aunque no me veais..."
Never.




No hay comentarios:
Publicar un comentario