Querido Whatsername:
No sé quien eres, o quien serás. Tampoco me importa. Estas cartas nunca saldrán del hueco del cajón de mi cuarto.
Desde que Boddha se marchó, no sé con quien hablarlo.
Pero ya basta. No quiero escribir sobre mis penas. Quiero olvidar y ser libre.
Volar lejos, muy lejos, y no tener que verle a nadie la cara.
Porque a pesar de todo, he gastado bolígrafos enteros con lo mismo. Y ahora, sólo quiero que eso desaparezca.
Por eso, sólo escribiré de ti, para mí, nadie más.
Y coleccionaré estas cartas como si fueran flores únicas, que sólo duran un día con los pétalos abiertos...
Será nuestro secreto.
------.
Lilly observa la firma ilegible, tratando de ver lo que el agua ha borrado.
Tiene el presentiemiento de que ha sido ella la que ha escrito esa carta.
Intuye que quien quiera que haya sido, tiene una lucha interna...
Una lucha por tratar de olvidar, por tratar de separarse de una parte de su mente. Una parte que sólo quiere estar junto a alguien y no separse jamás.
Arruga el papel entre sus manos, y sigue hurgando en el cajón.
Hay un fajo de cartas más.
Se siente mal al leerlas, como una ladrona que no quiere serlo... Y sin embargo, las guarda, en una cajita en forma de corazón, sabiendo que esperará al momento adecuado para leerlas.



No hay comentarios:
Publicar un comentario